EspañolInglésArtículos de Motivación
Enfoque Personal
Creatividad
Cambio
Encuesta Motivación
Entrevista Superación
Liderazgo
Talento
Gestión del Estrés
Agosto, 2009
Septiembre, 2009
Octubre, 2009
Noviembre, 2009
Diciembre, 2009
Enero, 2010
Febrero, 2010
Marzo, 2010
Abril, 2010
Junio, 2010
Julio, 2010
Agosto, 2010
Enfoque Personal
RSS
Conocerte te ayuda a tomar decisiones más acertadas
10/08/2010 22:28:27
Muchas veces leemos esta palabra “autoconocimiento” y nos da la sensación de que se trata de algo complejo, de mucha reflexión  y profunda introspección.
En este artículo quiero tratar el autoconocimiento desde una perspectiva cercana, activa, y accesible a cada uno de nosotros, porque… ¿qué es conocerse a uno mismo? ¿De qué se trata?  Y lo más importante, ¿cómo podemos hacerlo de manera práctica?
Desde esta visión fácil y cercana, conocerse implica saber lo que me gusta y lo que no me gusta, lo que me sienta bien y lo que no, lo que me da energía y lo que me resta energía… para después, actuar a favor de nuestro bienestar en base a lo que vamos descubriendo sobre  nosotros mismos.
Conocerse conlleva implicarte en tu propia vida y tomar acción. Esto te permite ir creando tus propias vivencias, conocerte más, y ser cada vez más selectivo.
Se trata de conducir tu propio coche y estar atento a las señales que la vida te ofrece.  
Por ejemplo: voy por la calle, estoy esperando en un semáforo para cruzar. Cerca de mí oigo a dos personas hablar de una nueva receta de cocina. De repente me viene una idea a la cabeza: esta noche voy a cocinar algo nuevo. Busco una receta en internet, compro los ingredientes y la preparo.
A partir de aquí, planteo 2 opciones:
OPCION 1) Noto que lo disfruto y decido seguir aprendiendo: primero por mi cuenta y, después, como quiero seguir avanzando, decido apuntarme a algún curso de cocina. Durante el proceso  descubro que me encanta cocinar y que esa nueva actividad me ayuda a estar más contento, más abierto y creativo en el resto de facetas de mi vida. 
OPCION 2) Noto que me pongo de los nervios y veo que no disfruto la cocina. Esto no es lo mío.
En los dos casos, he avanzado porque he aprendido algo sobre mí: en un caso he descubierto que me gusta cocinar y lo disfruto y en el otro caso, que no me gusta cocinar, que quizás lo tenga que hacer como tarea cotidiana, pero que no es algo que me guste de manera especial. Ya buscaré qué actividad es la que a mí me va bien y me nutre. Hay muchas más que puedo ir explorando.
Lo importante es que, independientemente del resultado, en ambos casos he tomado acción y esa acción me ha llevado a conocerme un poquito más desde lo real.
No ha sido una idea de si pienso que me gusta o no cocinar, de lo que me han dicho los demás sobre si cocino bien o mal, nada de eso… se trata de una elaboración propia, una vivencia mía: lo he probado y he visto que sí o que no desde mi vivencia personal, que es lo que supone el verdadero aprendizaje.
Este es solo un ejemplo, quizás trivial, pero ilustra el proceso de cómo ir conociéndonos de una manera más cercana y fácil. Este mismo proceso lo puedes aplicar en tu trabajo. Por ejemplo: siempre has creído que no vales para hablar en público. Surge la oportunidad de hacer una presentación ante un grupo y decides probar. Independientemente del resultado, lo importante es lo que aprendes de ti mismo y de cómo mejorar en la próxima presentación si has de hacerlo.
La clave está en atreverse y enfocarse en el aprendizaje durante el proceso.
El autoconocimiento no es la idea sobre lo que yo creo que soy o yo pienso que me gusta. Esas ideas me las he podido crear de manera fantasiosa, o las he podido escuchar tanto de otros que al final me las he creído.
El autoconocimiento viene de mi implicación con la vida, de mi acción, y de mi conclusión final a través de esa vivencia. Este proceso es el que me hace conocerme e ir siendo cada vez más selectivo.
¡Hasta pronto!

Nota: puedes escuchar el audio de este artículo en la Sección "Audios" de esta web.
Imagen: “Soul Searcher” ©Angelo Cavalli
Sobre la autora:
Ana Molina es Licenciada en Administración de Empresa por Bentley College (EEUU) y especialista en Técnicas para el Bienestar personal y Rendimiento profesional. Basa su trabajo en el Método TRCD. Actualmente trabaja como consultora comercial en el área de Gestión del Talento del Instituto de Ingeniería del Conocimiento.
© Ana Molina 2010    Si quieres publicar mis artículos, puedes contactar en info@anamolina.es.
Pensar lo justo
03/02/2010 17:08:18
A veces tenemos un tema en la cabeza. Le damos vueltas y vueltas sin tomar una resolución y no actuamos. Nos quedamos bloqueados. Esa idea inicial que podía haberse convertido en acción, se queda en la cabeza en forma de dudas, miedos, y justificaciones. Son los “y si…”, los  “es que…”, y los “porque...” interminables. 
Algunos lo llaman la parálisis por el análisis. A muchas personas nos ocurre muy a menudo.
La cabeza puede ser nuestra amiga si dejamos que piense “lo justo”. Si generamos una idea y la concretamos en forma de una acción sencilla, iremos avanzando. Es así de sencillo y punto, lo que pasa es que lo solemos complicar.
Nos pasa con las cosas más cotidianas. Por ejemplo, pensamos: “voy a llamar a este cliente para ofrecerle el nuevo producto que tenemos ”. Genial, en principio la idea es estupenda. Si a continuación tomamos el teléfono y llamamos a ese cliente, la idea se habrá transformado en una acción concreta, que nos llevará a otra dependiendo de la respuesta del cliente y ya habremos pasado a otro punto de avance.
Sin embargo, lo que suele suceder es lo siguiente: después de generar la idea, en vez de actuar, nuestra cabeza entra en pensamientos paralizantes: “Y si no le pillo en la oficina y me atiende fulanito con quien no quiero hablar...es que primero voy a tomarme un café y mejor espero a después de la comida que será mejor hora...es que no le va a interesar... porque seguro me pone pegas..., porque el otro día me dijo que… etc. etc. etc.”  Y al final no lo hacemos.
Entonces esa idea se queda ahí en la cabeza sin concretar, y nuestro cuerpo se llena de tensión porque estaba preparado para tomar una acción que nuestra cabeza ha bloqueado.

Resultado de la no acción: cabeza en confusión, tensión corporal, no acción, no concreción, y sensación de que no puedo llevar a cabo las ideas que pienso.
¿Qué se puede hacer? Pensar “lo justo” y Actuar. Si quiero llamar a tal cliente voy y lo hago. Si quiero ir a tal sitio, voy. Si deseo asistir a clases de yoga porque he visto un anuncio y me ha llamado la atención, voy a una clase de prueba. Y así sucesivamente.  Y si no lo puedo llevar a cabo en ese momento, le pongo día y hora en que voy a realizarlo.
Resultado de la acción: cabeza más ligera que va generando  nuevas ideas, cuerpo más vital y activo, acción, concreción, y sensación de que soy capaz y puedo hacer y avanzar.

Hasta pronto.
Foto: “Green Branch” ©sxc.hu/alexkalina

© Ana Molina Gavilán 2010

Si quieres publicar mis artículos puedes contactar conmigo en
info@anamolina.es.
Sobre la Autora:  
Ana Molina es Licenciada en Administración de Empresa por Bentley College (EEUU) y especialista en Técnicas para el Bienestar personal y Rendimiento profesional. Basa su trabajo en el Método TRCD.
Cómo aprender a tomar resoluciones
09/12/2009 14:45:24
Este artículo aporta claves para aumentar el enfoque personal y estar más centrados y resolutivos en nuestro día a día. 

El enfoque personal es la capacidad de estar centrados y ser resolutivos.
Estar enfocado es tener un eje de referencia que nos sirva de guía para no perdernos durante la jornada.  
Ser resolutivo es tener la capacidad de empezar y acabar algo en un tiempo determinado.
El tiempo y el uso que hacemos de él, es clave para mantenernos centrados pues nos pauta un principio y un fin.
En muchas ocasiones estamos ocupados durante todo el día. El tiempo pasa deprisa, pero al final de la jornada nos vamos con la sensación de no haber concretado nada. Es como si no hubiésemos avanzado en nuestro plan de trabajo. Y nos vamos a casa dispersos, confusos y agotados.
Las distracciones diarias hacen que nuestro tiempo se diluya y se nos escape como agua entre los dedos. Algunos ejemplos de distracciones son:  

* llamadas y correos que podemos atender después de terminar el informe
* interrupciones constantes que nos distraen y rompen nuestro ritmo de trabajo
* charlas intrascendentes que pueden esperar al café de media mañana
* visitas inoportunas
* reuniones sin planificar que se alargan sin concretar temas
* exigencias varias de los demás
* supuestas urgencias de otros, y un largo etc.
También están las sobrecargas auto-impuestas por querer “estar a todo, no nos vayamos a perder algo”Son obligaciones que, por inercia (sin una previa selección por nuestra parte), nos auto-imponemos y que poco tienen que ver con nuestros verdaderos objetivos. Por ejemplo: artículos que no puedes dejar de leer,  eventos en los que tienes que hacer acto de presencia, comidas a las que no puedes faltar, …

Y ¿qué podemos hacer para mantenernos centrados?  Estas son unas claves que te pueden ayudar a estar más enfocado durante la jornada:  
·  ESTABLECE TU TIEMPO DE ENFOQUE CADA DIA. Es un tiempo solo para ti y tu proyecto o plan de trabajo. En ese espacio de tiempo te centras y enfocas tu trabajo. Estableces objetivos y prioridades. Ves dónde estás y hacia donde te diriges. También es el tiempo en el que realizas las tareas más importantes sin interrupciones. TU TIEMPO DE ENFOQUE pueden ser 15 minutos o una hora (lo que puedas o consideres adecuado). 
·  INTENTA TERMINAR LO QUE TE PROPONES DURANTE EL DÍA. Una vez que centras tus objetivos y organizas tu tiempo alrededor de ellos te será más fácil cumplirlos. Así te sentirás más resolutivo, más vital, y podrás seguir avanzando.
·  SELECCIONA, PRIORIZA Y APRENDE A DECIR “ahora no”.Dentro de lo posible, no te involucres en muchos proyectos ni obligaciones hasta que no vayas cerrando temas. Pon atención a lo que dices sí y a lo que dices no.   De todas las tareas que estás llevando a cabo… ¿qué es importante para alcanzar tus objetivos y qué no lo es?    
 
·  USA LOS GADGETS TECNOLOGICOS CON SENTIDO COMÚN.¿Te pasas el día pegado al móvil, BlackBerry o iPhone? A veces, estos aparatos absorben nuestra atención de tal manera que nos perdemos lo que pasa en el mundo a nuestro alrededor.

Hace poco un amigo me contó que llegaba tarde a una reunión con un cliente. Entró en el ascensor y estaba tan entretenido escribiendo un mensaje de excusa, que no se dio cuenta que el cliente estaba a su lado, codo con codo en el mismo ascensor,  viendo como él todo nervioso escribía a dos manos intentándose justificar virtualmente. Las nuevas tecnologías son estupendas y nos facilitan la vida, pero cuidado con el uso excesivo que a veces hacemos de ellas.
 
Espero que estas 4 claves te ayuden.   Claro que surgirán distracciones y tendrás que ser flexible durante el día, pero recuerda que tener un plan de trabajo, dedicar cada día un tiempo a centrarlo, priorizar, y usar los gadgets con sentido común  son 4 pautas que te ayudarán a mantenerte un poco más enfocado en tu día a día.

Foto: "Australian Rain Forest"  © sxc/hu/Katia Grimmer-Laversanne

© Ana Molina Gavilán 2010
PUBLICA MIS ARTICULOS: puedes hacerlo informándome, e incluyendo mi nombre, enlace activo hacia mi web y la siguiente información...
Sobre la autora:    Ana Molina es Licenciada en Administración de Empresa por Bentley College (Massachusetts) y Asesora en auto-motivación y bienestar profesional. Ayuda a las personas con técnicas sencillas a subir el ánimo y vitalidad en su vida personal y profesional. (Método TRCD)  Visita ahora www.anamolina.es  para recibir más tips gratis y artículos relacionados.
¿Quieres estar más centrado y que el desánimo externo no te invada?
16/09/2009 14:14:30
En estos momentos hay mucha gente desanimada y confusa. En muchas ocasiones la realidad que vemos nos puede. Nos dejamos invadir por lo que vemos negativo a nuestro alrededor y dejamos que ese desánimo entre en nosotros. Seamos conscientes o no, esto nos perjudica enormemente.
Sí, la realidad es la que es, pero ¿te has parado a pensar en cómo te dejas atrapar por esas ideas y pensamientos externos y cómo eso disminuye tu capacidad de acción, concreción, y disfrute en tu vida? En este artículo te voy a dar unas claves para que estés más centrado y que el desánimo externo no te invada:
1.   Fíjate en lo que escuchas, lo que ves, y lo que hablas.

¿Verdad que si tomas un alimento en mal estado tu salud física se resiente? Pues lo mismo aplica a la información que proporcionas a tu mente a diario. Si lo que escuchas, lo que ves, y lo que hablas es negativo y pesimista en su mayoría, date cuenta, y empieza a cambiarlo. No se trata de repente de verlo todo de color de rosa (que sería una fantasía), se trata de no quedarse enganchado en el pesimismo reinante, se trata de ver la realidad sin que esta realidad te pueda. La realidad es la que es pero que esto no te impida hacer, moverte, concretar. Si te dejas atrapar por el negativismo externo, poco a poco te irá desgastando: tu mente se ralentiza, tu cuerpo entra en un cansancio enorme, y notas que no tienes ganas de hacer nada. Si solo pones atención a lo negativo, tus recursos y capacidades mermarán. Date cuenta de que también son una realidad los recursos, apoyos, y posibilidades de avance que en este momento tienes. 
2.   Muévete, haz, concreta, actúa.
La acción y el movimiento te conectan con tus capacidades y recursos reales.La fuerza y bienestar corporal se reflejan actuando. Es importante que hagas cosas tanto en tu trabajo como en tu vida personal.  Para potenciar el movimiento y la acción en tu vida haz algo de ejercicio físico a diario, te ayudará a descargar tensión y pensarás de manera más clara y precisa para actuar.
3.   Cierra temas. La importancia del principio y el fin.
Empezar y acabar las cosas que tienes entre manos es muy importante para nuestro relax mental y corporal. Cuando tenemos muchas cosas pendientes no podemos descansar. Nuestra mente se carga y nuestro cuerpo se llena de tensión. Las cosas sin concluir se convierten en pensamientos repetitivos que dan vueltas y vueltas en nuestras cabecitas y cargan de tensión nuestra espalda.
4.   Procura ser lo más claro y concreto posible.
Hay mucha confusión externa. La confusión y la falta de claridad crean estados de tensión y malentendidos. Procura ser claro y concreto al expresarte. Pide y di realmente lo que quieres. De esta manera verás las cosas con más claridad y eso te dará calma.
¡Ánimo!
 
© Ana Molina Gavilán 2010
PUBLICA MIS ARTICULOS: puedes hacerlo informándome, copiándolo en su totalidad e incluyendo la siguiente frase al final del mismo:

"Ana Molina  es asesora en Auto-motivación y Bienestar Profesional. Ayuda a las personas con recursos y técnicas prácticas a subir el ánimo y tener más vitalidad en su vida personal y profesional. Basa su trabajo en el Método TRCD. Visita ahora 
www.anamolina.es para recibir más tips gratis."
4 elementos

<< Todas las categorías