¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos a ser más felices?

Esta semana, asistí a una reunión en el cole de mi hija.   Reconozco que iba sin mucho afán.  Sin embargo, para mi sorpresa, lo que presuponía un “A ver qué nos cuentan ahora…”, “Uff, probablemente sea más de lo mismo…”, resultó ser un “Guauuuuu ¡qué información más útil!”.

Una de las educadoras nos regaló 3 pautas básicas para intentar ayudar a nuestros hijos a ser más felices.  La gestión emocional es un tema complejo, sin embargo, lo explicó de una manera sencilla y cercana. ¡Muchas gracias!

Me resultó una información tan útil, que lo cuento a mi manera en este post por si os puede ayudar.

¿Qué podemos hacer de manera práctica para ayudar a nuestros hijos a ser más felices?

Diseño Ilusión by Ana Molina

Diseño Ilusión by Ana Molina

1. Enseñar a estar en el momento presente.

Vamos siempre tan deprisa…  Habitualmente, llevamos a cabo varias tareas a la vez… Cuando estamos realizando alguna actividad,  ya estamos pensando en lo que vamos a hacer a continuación o en lo que hicimos el otro día. No estamos en lo que estamos.  Así no podemos disfrutar. Detenernos y ser conscientes de lo que estamos haciendo ahora es una manera de estar en el momento presente y el primer paso para poder disfrutar lo que estemos haciendo.

2. En vez de negar la emoción, identificarla sin poner etiquetas.

Cuando les decimos “No llores…”, “No te enfades…” , “ No te pongas así…”, les estamos transmitiendo que lo que sienten no está bien, que sentir eso no es lo correcto, que esas emociones de tristeza, enfado, rabia,… son algo negativo.

Pero es que resulta que sentir tristeza, enfado, rabia, … es humano.

En vez de negarles ese sentir, podemos decirles: “Necesitas llorar para desahogarte”, “Veo que esto te ha dejado muy triste”, “Te sientes enfadado…

Las emociones tienen su utilidad. Negarlas no es sano. Enfadarnos nos permite poner el límite. Llorar nos permite desahogarnos y sacar nuestra tristeza. Reconocer la emoción y permitirnos sentirlas -sin juicio- es el primer paso para después proponer qué se puede hacer y avanzar.

Una vez que les hemos permitido el espacio para expresar su emoción, podemos escucharles -de verdad, mirándoles a los ojos- e intentar buscar soluciones.  En esta parte, haremos lo que podamos pues nadie nos ha enseñado. Hemos ido aprendiendo lo que hemos podido a través de nuestra experiencia y búsqueda personal. 

3.   Ayudarles a identificar qué les hace felices.

Un ejercicio muy sencillo que podemos poner en práctica es el siguiente: cada día antes de irnos a dormir, preguntarles:

¿Cuál ha sido el momento más bonito del día?

Y que lo expresen con palabras. De esta manera, les enseñamos a focalizar la atención en lo positivo de la jornada que termina. Cada día hay algo bonito que nos hace sentir contentos, felices, vivos… También es una manera de ayudarles a conocerse un poco más, identificando qué les pone contentos y les hace disfrutar.

Nos lo explicaron tan sencillo y con tanta amabilidad que me sentí de nuevo una niña en la escuela, ávida de aprender este tipo de cuestiones que tanta utilidad tienen en la vida.

La educación en emociones es algo tan importante…

Y voy a añadir otra idea sobre cómo ayudar a nuestros hijos a ser felices:    ¡Tratando nosotros de serlo!

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  1. LLanos Says:

    Precioso y muy útil. Qué identificada me siento!
    La verdad es que procuro seguir esa línea , pero a veces
    … Uff me dejo llevar por las prisas y ……..
    LLanos

  2. Ana Molina Says:

    Gracias Llanos. No somos “madres/padres Disney”, pero hacemos todo lo que podemos. Pararnos de vez en cuando a revisar lo que de verdad es importante, ayuda mucho.

    Un beso.

    Ana

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